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una dieta saludable en fenilcetonuria

una dieta saludable en fenilcetonuria

Todos sabemos qué supone la dieta en fenilcetonuria y otras aminoacidopatías: una restricción muy considerable de la ingesta de la proteina. Pero: ¿realmente sabemos qué hacer más allá de esto? ¿Realmente sabemos cómo hacer que esta dieta, aparte de necesaria, sea una dieta buena, saludable, llevadera desde el punto de vista económico, pero también psicológico y social? ¿que no genere ansiedad y que permita evitar las tentaciones en posterioridad?
En este post incluyo una serie de reflexiones en torno a este delicado tema.

Contra el mito de la dieta aburrida

Algunos caemos en el error de creer que una vez que no se puede comer tantas cosas, estamos condenados a rutina. Esto no es cierto. Ni tenemos que resignarnos únicamente a los productos bajos en proteina, ni tampoco a las tres verduras de siempre. Esto pasa así, porque en general estamos acostumbrados a comer más o menos siempre lo mismo. La llegada de una persona con necesidades alimenticias un poco distintas puede suponer un problema: pero podemos convertirlo en una ventaja, una ocasión para encontrar platos nuevos y ricos. 

Dentro de lo que cabe he tenido la “suerte” de que mis padres decidieran pasarse al vegetarianismo cuando nací, cosa que nos obligó a todos a buscar alternativas interesantes para la comida. Así estamos, enganchados a verdras nuevas, platos interesantes… Con la cantidad de blogs de cocina que hay hoy en día, la búsqueda de inspiraciones es mucho más fácil

  • no nos resignemos a productos especiales: suelen ser muy calóricos y saciantes. Úsemoslo para no sobrepasar la cantidad de phe diaria, pero no abusemos de ellos.
  • La verdura es muy rica 😉 Pero tienes que creértelo.
  • Conviértete en tu propio chef, rebuscando recetas vegetarianas y no solo, fácilmente adaptables a la PKU. Un primer paso es ver los platos de otros países. Introducir platos de cocina de otras partes del mundo abre enormemente el panorama culinario.
  • Estos son los platos que he preparado a lo largo de los últimos tres meses. Espero que os sirvan de inspiración:

¿Probar o no probar? ¿Cómo planificar la dieta?

Segun la tolerancia que tengamos, podemos introducir productos altos en proteína en cantidades pequeñas: una chocolatina, una loncha de algo, etc… Algunos médicos aconsejan ingesta de productos de alto valor biológico aunque sea en pequeñas cantidades. Otros siguen una dieta sin apenas introducir productos altos en proteína. Claro que  todo depende de la tolerancia, pero, en términos generales: ¿qué comer y qué no comer?

Mi propia experiencia muestra creo distintas aproximaciones al tema. Durante la infancia he estado bajo el control del instituto en Varsovia. Contábamos la fenilalanina total diaria. Había una serie de productos que no consumía nunca. Luego, ya en la edad adulta, pasé al centro de Madrid: aquí no cuento todo lo que como, tan solo ciertas cosas con proteina de alto valor biológico. Y claro, aquí empieza el dilema: ¿en qué me gasto mis 4 proteinas permitidas?

Creo – es una opinión personal – que no vale la pena gastarlo en cosas que solo puedo tomar un poquito. Y de la que querré más de lo debido. Así, decidí eliminar de mi dieta cosas como bacon, que en teoría puedo comer en cantidades limitadas. Porque no apetece una loncha. Apetece más. Y el desliz “venga, me como na mas, si al final puedo comerlo un poco, no pasa nada” me lo conozco demasiado bien. Así que: no como chocolate – aunque podría – porque no se acabará en este medio lingote. No como bacon, porque puedo demasiado poco. Ya no “pruebo” cosas: un minitrocito de queso, un cachito de jamón. aunque en teoría podría contarlo de tal manera que no excediera la dosis de proteina/phe diaria, no quiero, porque sé que no me contentaré con esto.

Por eso me parece que, aunque probablemente sea bueno probar alguna vez todas las cosas, es importante que la dieta diaria se base en los productos que podamos comer en cantidades satisfactorias. No me satisface media lonchita de bacon. Pero sí me satisface un yogur y sé que de vez en cuando me lo puedo comer entero, y por eso lo incluyo en el menú.

  • Al introducir los productos con más cantidad de proteina, asegúrate que son productos que no te crearán ansiedad por comer un poquito más.

  • Personalmente, no creo en “premiar” el buen control de la dieta cn un exceso de vez en cuando. sé que algunos lo hacen, y no lo juzgo. Por mi parte, me conozco demasiado bien, y sé que crearía en mí ansiedad. Además: los celiacos no se hacen este tipo de premios, porque les daña. ¿Por qué iba a premiarme yo con algo que no me sentará bien?

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