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Cómo sobrevivir de mochilero en Marruecos con PKU

Cómo sobrevivir de mochilero en Marruecos con PKU

Esta Semana Santa decidí que ya era hora de que mis hijos se animaran a dar el salto de tener su propia mochila y venir conmigo a descubrir nuevos lugares. El objetivo era ir de mochileros por Marruecos.

PKU mochileros

PKU mochileros en la medina de Fez

Ir con la mochila a la espalda, un bajo presupuesto y recorrer el mundo es algo que me encanta. Así descubres realmente cómo vive la gente en el lugar que visitas o al menos es la manera más cercana, creo. No hay nada que odie más en los viajes que la imagen de un viaje organizado donde del hotel lujoso te llevan a los monumentos en tu pulcro autobús con aire acondicionado o calefacción mientras te queda lejos el barrio por el que caminan cada día los que allí viven.

La ciudad azul de Chefchauen

Mujeres caminando por la medina de la ciudad azul de Chefchauen

Así que como creo mucho en el papel de educador de los padres y quiero mucho a mis hijos, decidí que con nueve años ya era el momento de enseñarles un poquito en qué consiste eso de viajar de mochilero. Antes tengo que aclarar que a estas alturas de su vida mis hijos han hecho ya miles de kilómetros y han visitado numerosos países, con viajes muy largos: Canadá, Estonia, Noruega, Alemania, etc.

A mi hijo le hacen un tatuaje de janna en Chefchauen

A mi hijo le hacen un tatuaje de janna en Chefchauen

El reto no era ir con 400 euros para cuatro días cuatro personas (porque incluso nos sobró dinero) sino saber si mi hija con PKU podría disponer de todo lo necesario y si ella se adaptaría. Para empezar no podíamos cargar con todos los botes de PRO-ZERO para disolver la fórmula especial, por lo que tendría que tomársela disuelta en agua y bebérsela en las botellas de agua. Al principio dijo que no quería, pero luego ha descubierto que incluso le gusta más porque está menos dulce.

Pequeños PKU tuaregs

Pequeños PKU tuaregs

Otro problema es que íbamos a hoteles muy baratos sin cocina. Siempre que viajo con ella no duermo en hoteles porque no puedo disponer de una cocina. Me veo en la obligación de coger pequeños apartamentos o alquilar habitaciones con Airbnb. Así me garantizo tener siempre una cocina para al menos calentar agua y poder preparar algo de pasta. Mi hija no es de las que se conforman con un bocadillo para cenar, si no hay un plato con tenedor o cuchara pregunta: qué viene ahora?

Visitando la medina de Fez, donde se tintan las pieles

Visitando la medina de Fez, donde se tintan las pieles

Una de nuestras mochilas iba cargada de comida PKU, lista para cualquier contratiempo: sopas de bote, en polvo, verduras empaquetadas al vacío, paté de aceitunas, de tomate, etc. Pero ella no lo sabía. La idea era que había que comer lo que pudiéramos encontrar para ella. Igual que los demás.

Detalle del tatuaje de janna de mi hija

Detalle del tatuaje de janna de mi hija

La experiencia ha sido preciosa. Han llegado derrotados pero con satisfacción. Han sido unos campeones y se han portado de maravilla. No se han quejado, han reído, disfrutado y aceptaron con una sonrisa en la cara siempre aquello de lo que disponíamos. Hemos comido en unos cuchitriles increíbles y mi hija tuvo que comer y cenar algún día lo mismo: ensalada marroquí. Pero lo mismo nos pasó a nosotros. Otras veces tuvimos suerte y pudimos comer muy bien, como un día que le prepararon un menú vegano a base de berenjenas y tomates que estaba delicioso.

Tintando las pieles de azul en Fez

Viendo cómo tintan las pieles de color azul en Fez

Hemos visitado las medinas de las ciudades imperiales de Fez y Mekinés, las ruinas de Volúbilis y la ciudad azul de Chefchauen. Cogimos un guía en Volúbilis y otro en Fez (más que nada para no perdernos porque era casi imposible incluso llegar al hotel). Hemos viajado en tren, autobús y grandtaxi. Hemos estado en hoteles las seis personas que íbamos por poco más de 30 euros la noche. Hemos ido dos veces a los baños turcos del barrio en el que nos alojábamos (por la tarde pueden ir las mujeres y por la noche los hombres) dándonos un masaje tradicional. Mi hija aún se ríe cuando en Fez al ir al hamman recuerda cómo una mujer muy grande lavaba y frotaba su cuerpecito mientras le golpeaba en la cabeza con unos enormes pechos que ella intentaba esquivar con poco éxito.

Viendo cómo trabajan los metales de forma tradicional y hacen cazuelas y bandejas decoradas con ornamentos preciosos

Viendo cómo trabajaban los metales de forma tradicional y hacían cazuelas y bandejas decoradas con ornamentos preciosos

Mi hija ha comido de todo (lo que puede comer, obviamente) y no le ha faltado de nada en el viaje: ha comido pasta PKU en las ocasiones que conseguimos que alguien nos hirviera agua (la pasta de fideos china es perfecta para viajar porque no necesita más que agua hirviendo y dejarla dentro de una tartera de plástico (de estas alargadas del IKEA), ha comido ensaladas de verduras riquísimas, pisto, pimientos fritos y cuando estábamos de viaje: bocadillos de paté de aceitunas o de tomate con aceite y sal…

Visitando las ruinas de Volúbilis bajo la atenta mirada de nuestro guía

Visitando las ruinas de Volúbilis bajo la atenta mirada de nuestro guía. Conociendo las costumbres romanas y algunas leyendas.

Así que si tenéis un hijo o hija con PKU y queréis viajar por Marruecos, no temáis. Con un poco de organización no os faltará de nada. Incluso yendo de mochileros no tendréis problemas. Sed mochileros PKU y disfrutad.

Momentos

Hombre mira pasar la vida en Chefchauen

Porque en todas las ciudades de Marruecos encontraréis siempre un puesto callejero o una tienda diminuta en la que podréis comprar verduras cocinadas o una ensalada. No os fijéis mucho en las condiciones higiénicas o no compraréis nada. Pero ninguno hemos tenido problemas estomacales.

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Colores

Las ventajas de viajar así son mayores que los inconvenientes. Las experiencias que los niños viven son más impactantes, las recordarán mejor y se les quedarán grabadas en la memoria. Les permite ser más abiertos de mentes más tolerantes y deseosos de nuevas experiencias.

PKU

Viendo tejer un manto de seda

Ahora tengo la confirmación de que con mis hijos puedo ir al fin del mundo con ellos y que mi hija tenga PKU no es una limitación en absoluto. Quien no viaja es porque no quiere, y si se escuda en la PKU es por un miedo más imaginario que real. Sólo necesitas prepararlo todo bien y tener un pequeño plan de emergencia por si todo de pronto te va mal. Pero esto es algo que siempre debes tener cuando viajas con niños. Mi recomendación: viajad.

4 Comments so far:

  1. Agata dice:

    Genial, muchas gracias or esta información, me estoy preparando yo para una escapada a Marruecos mochilera, tal vez algo más larga…. Me encanta la cantidad de verduras que se consume allí, la verdad.
    Y me has dado una buena idea para el siguiente post 😉 Un abrazo

  2. sacarias dice:

    genial soy marroqui y mi mujer es española y mi hijo pku asi que sois un ejemplo aprendido mucho de vosotros y vosotras os deseo le mejor de el mundo mi mujer siemore a tenido miedo de ir a marreucos por le que tiene nuestro hijo con vuestra experencia al final nos vamos a ver los la abuela y marruecos

  3. Agata Bak dice:

    Hola Sacarías!
    ¡Creo que deberíais ir! Yo no estuve todavía, pero después de leer la entrada de Rodolfo no tardaré mucho, que me parece precioso. Creo que con un poco de organización no habrá problema.
    Por cierto, una familia marroquí de nuestra asociación de fenilcetonúricos de madrid me comentó recientemente que tenéis en Marruecos unos fideos finos, como transparentes, que tienen muy poquita proteina (no se si serán fideos de arroz ni como se llaman), y que lo suelen traer a España y qe los comen mucho cuando van allá. Mucho ánimo y a visitar a la abuela 😉
    Saludos

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