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PKU y vegetarianismo

PKU y vegetarianismo

Ayer leí un artículo en la guía metabólica sobre los consejos acerca de la alimentación en trastornos metabólicos. Lo podéis leer aquí. https://www.guiametabolica.org/consejo/sugerencias-facilitar-alimentacion-ninos-ecm-tratamiento-dietetico Allí se dice una cosa que me llama mucho la atención y con la que no estoy de acuerdo.

“Cuando diagnostican un hijo o hija con un ECM con una restricción en proteínas y te explican que su dieta se basará prácticamente en fruta y verdura, suele ser muy habitual que la familia valore pasarse a la dieta vegetariana. Esto que puede parecer normal y lógico es en realidad un error, ya que las demás personas con las que se relacionen, amigos, escuela, etc. no seguirán esta dieta. Por eso, como padres, tenemos que explicar bien al niño que tiene que hacer esta dieta y sobre todo el porqué.”

Me llama mucho la atención que se califique “sin más” de ERROR el pasarse al vegetarianismo en estas circunstancias. Una cosa es que se diga que es insuficiente, que no es necesario, que no es importante etc. ¿Pero que sea un error? A mí particularmente me duele, porque fue precisamente lo que hicieron mis padres cuando yo nací.

Y no creo que fuera un error. Tampoco creo que fuera un acierto. Pero fue una opción válida como cualquier otra y no me gusta que se juzgue negativamente. 

Por eso os ofrezco hoy este minianálisis de esta postura, de las ventajas de tener a padres vegetas, y una minireflexión acerca de PKU y vegetarianismo como tal.

¿Qué quiere decir esta cita, o por que “pasarse a vegeta” es insuficiente?

La cita parece prejuzgar que pasarse al vegetarianismo en caso de paciente con aminoacidopatías por la siguiente razón

  1. Pasarse al vegetarianismo no garantiza que tu hijo no tenga contacto con la comida que no puede comer.

Este argumento, como también lo confirma la segunda parte de enunciado, se basa en una premisa oculta, que no se hace explícita en el texto. El autor de fragmento parece afirmar que

2. Por eso, como padres, tenemos que explicar bien al niño que tiene que hacer esta dieta y sobre todo el porqué.

Lo que viene a sugerir -si bien no lo afirma- este fragmento es algo así:

3. Cuando los padres pasan al vegetarianismo normalmente no explican el porqué de la dieta. Pasarse al vegetarianismo y explicar las razones de la dieta parecen excluirse en este fragmento.

Obviamente, no soy yo para indagar en las intenciones del autor, me limito al análisis textual. Pero he aquí la razón razón.

La oposición entre la decisión de pasarse al vegetarianismo y la explicación de la dieta es la que lleva al autor a afirmar que “es un error” hacerse vegeta. Es justamente con lo que no estoy de acuerdo. 

Las ventajas de una familia vegetariana

Mi familia obviamente me explicó en qué consistía la dieta. Y tampoco me “excluía” de relacionarse con los demás carnívoros. Tanto fue así, que a la edad de 5 años fui a mi primer campamento – NO METABÓLICO – en el que tuve que explicar yo al cocinero qué iba a comer y qué no, y en qué consistía fenilcetonuria. Así que esta idea de que el vegetarianismo sirve para mantener al afectado inconsciente de su dieta o meterlo en la burbuja protectora, no se ha cumplido en mi caso. El vegetarianismo no ha sustituido la información.

Ahora me gustaría nombrar algunas ventajas que yo he percibido al crecer en una familia vegetariana.

  1. No ha habido carne en mi casa. Eso dicho así suena raro, pero para mí es una ventaja. Muchas familias -no digo que todas- se enfrentan a que sus hijos pican cosas prohibidas a escondidas. El no tener esto a mi alcance hizo mi dieta más fácil. Aparte, me previno de picar justamente carne o embutidos en edad adulta. El olor sabor etc no me dicen gran cosa. Ni fu ni fa. ahora bien, no creo que sea la ventaja principal.
  2. Nadie me decía “pobrecita, no puede comerse un chuletón”. Muchas veces nos encontramos conque los padres se compadecen con sus hijos viendo sus limitaciones. A mí no me gusta esta postura. Si crezco en un ambiente constante de “no poder comer la chuleta”, ¿Cómo no voy a añorarla? Dicho sea de paso: yo espero que llegue PEGPAL, pero no para comerme la chuleta. Lo espero pa no dañar (más) mi cerebro.
  3. Contar es una cosa normal y natural. Y no hay “excusas”. En mi familia todos contaban lo que comían. Mis padres, porque tenían que aportar nutrientes necesarios -el ostracismo que se sufría siendo vegetariano allá por los 80 o 90 hacía que todos “esperaban” que algo saliera mal- “ya verás qué deficiencias vas a tener”. Era de esperar que aquello era insostenible. Pues bien, mi madre contaba proteina para ellos, nutrientes para mi hermano: que nació vegetariano y solo a los 15 años por su decisión empezó a comer carne (si te choca esto, piensa por qué no te choca que sea al revés, si ambas dietas son igualmente completas), y luego proteina para mí. Aprendí a calcular muy pronto y el manejo de la dieta era perfecto.
  4. ¡Y luego estas verduras! mi madre se esmeraba muchísimo en hacernos cosas muy ricas y saludables. De allí me sale el amor por las especias. El mismo pisto puede parecer un plato indio, chino o clásico en función de las especies que le eches. Aprendí a cocinar, ciertamente tarde, pero con este mimo y esmero de mi madre.
  5. Pronto aprendí a defender la diferencia. Ya sabéis que los metabólicos se enfrentan muchas veces a los comentarios (o este compadecimiento que comento). Pues bien, parece chorrada, pero el saber que “mi madre tampoco come carne” me ha hecho enfrentarse a eso. Claro que las razones son distintas. Nunca viví en un cuento de hadas de una familia especial. Pero era tal vez el ejemplo más cercano de distintos estilos de vida existentes, allá por los años 90, sin internet ni redes sociales que hoy nos unen a todos.

Con esto no quiero decir que el vegetarianismo tiene ventajas que el “omnivorismo” no tiene. Solo puntúo estas cuestiones porque me parece que está lejos de ser un error.

PKU y Vegetarianismo

Con esto no pretendo animar a los padres que se pasen al vegetarianismo. ¡Ni mucho menos! Allá vosotros, diría 😉 Solamente  insistir en que me parece injusto tachar esta decisión de erronea, de sobreprotectora con el paciente, cuando en realidad no lo es y no le quita de encima la responsabilidad por su dieta. Los vegetarianos necesitan comer tanta proteina como los demás y el que no sea de carne o pescado no quita “tentaciones”. Yo me dejaría cortar el brazo por un poco más de huevo en la infancia.

A fecha de hoy, quitando ocasionales tonteos con tocino (en el pasado), caldo de pollo (muy de vez en cuando porque soy vaga y no me apetece hacerlo y en la casa no tengo quien coma carne) o algunos productos bajos e proteina que incorporan productos de origen animal (estos mas bien por probarlos, no consigo “engancharme” a ellos): carne o grasa, soy vegetariana. Es natural para nosotros. EL haber crecido en una familia que no comiera carne me parece cosa buena, como me lo hubiera parecido crecer en cualquier otra.

A veces escucho que es necesario que los metabólicos, por poca que sea su tolerancia, necesitan probar cantidades, aunque sean minúsculas de carne. Me parece un mito. Mito que además de alguna manera recuerda el mito de que “sin carne no vas a tener una dieta completa, te faltarán vitaminas”. Pues sí o no, según como te apañes.

 

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