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Aquí y ahora: La belleza del momento

Aquí y ahora: La belleza del momento

Movido por un film

Ayer estuve viendo con mis alumnos de Bachillerato la película francesa titulada: La escafandra y la mariposa. Si no la habéis visto, os la recomiendo. Es una de mis películas favoritas a pesar de su dureza. Es una historia real. Ya tiene un tiempo porque es de 2007. Su título original es: Le Scaphandre et le Papillon. En algunos países de habla hispana la conocen también por El llanto de la mariposa. Una traducción muy desafortunada, desde mi punto de vista, porque pierde parte de la esencia de la película, concentrada en su título original.

Su título viene de un momento concreto de la película, cuando la logopeda, Henriette Roi (la actriz Marie Josée Croze) le dice al protagonista (más o menos): no te hundas con tu escafandra porque también eres mi mariposa. Es una declaración de amor, afirmando que incluso dentro de la soledad en la que él vive, su vida supone para ella una forma de volar y de despegar de la cotidianeidad, de descubrir el mundo desde otra perspectiva.

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Una historia real

El protagonista de la historia es Jean-Dominique Bauby, quien en 1985 era redactor jefe de la famosa revista de moda Elle. Sufre un infarto que le provoca una embolia cerebral y en lugar de morir queda completamente paralizado pero con sus funciones cognitiva intactas. Está encerrado en su cuerpo. Sólo puede mover un ojo. Se encuentra. como él mismo lo define, dentro de una escafandra. Es prisionero de su propio cuerpo. Él, que era un hombre activo, inteligente y atractivo, con una vida increíble, se encuentra de pronto paralizado y encerrado en su cuerpo. La única ventana al mundo es un ojo y un párpado que puede mover.

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Fotograma de la película

La historia está contada de manera magistral. El director posee la capacidad de hacerte sentir en la piel de Jean Dominique con sus constantes planos subjetivos. Posee una increíble dulzura a la hora de expresar el rico mundo interior del protagonista. El hecho de estar encerrado en su cuerpo no le ha limitado ni su imaginación ni su memoria. De hecho es lo único que ahora le queda. No os cuento más por si os animáis a verla. Es una obra de arte. Creedme.

¿Es esto ahora un blog de cine?

Os preguntaréis quizás por qué os hablo de esta película. ¿Qué tiene que ver con la PKU esta entrada de hoy? Ciertamente nada. Al menos, no mucho. Espero que me perdonéis por ello.

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Escafandra sin mariposa

En un momento de la película, Jean Dominique, que no quiere que sus hijos le vean así, decide que quiere verlos. Los echa mucho de menos y decide arriesgarse a que le vean paralizado y en silla de ruedas. El día del padre se van a la playa. Visitan la playa que está a los pies del mismo hospital donde le tratan. Él no puede hacer nada salvo ver cómo juegan. Cuando termina el día afirma que ha pasado el día más triste y más feliz. Triste porque no puede tocarlos, ni tan siquiera acariciar el pelo de sus hijos. Feliz porque ve que son libres, que pueden moverse y tienen futuro.

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Momento en el que celebran el día del padre en la playa

Al escuchar de nuevo este monólogo del protagonista sentí un deseo increíble de poder abrazar a mis hijos. Si hubiese podido dejar la clase de bachillerato a medias y haberlos ido a buscar, lo hubiese hecho. He pensado en la fugacidad de la vida, en lo rápido que pasan las cosas.

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Jean Dominique Bauby escribió finalmente un libro usando un sistema de deletreo mediante el parpadeo del único ojo que le funcionaba

Ahora he pensado que sería una buena idea compartirlo con vosotros. Quizás así queráis ver la película. Quizás simplemente leer esto os den ganas de dar un abrazo a vuestro/a hijo/a o tan solo de tocar su pelo, ahora que aún podéis.

pelo

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2 Comments so far:

  1. Vilma L Negrón dice:

    Cuánto me gustaría tener el contacto en Facebook de todos los padres que tienen hijos PKU u otras condiciones para que abracen a sus hijos de una manera muy especial. Que los abracen y caminen junto a ellos y no soltarlos hasta que en Puerto Rico se haga justicia en salud.

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